(Chile) Actividad Sacerdote chileno de la Congregación de los Sagrados Corazones. A lo largo de toda su vida, Esteban desarrolló un placer oculto: la poesía

Por su eclesástica humildad, Esteban nunca reconoció su excelente trabajo literario, ni mucho menos se autodenominó escritor o poeta; aunque fueron sus colegas del Escolasticado de Los Perales quienes dieron vida a la incipiente pluma del sacerdote. Muchas de las canciones más emblemáticas que son cantadas en las eucaristías chilenas y latinoamericanas son letra de Esteban Gumucio; cabe destacar Envíanos Señor: Himno Misión Juvenil 2000 (más conocida como Misioneros del 2000), cantada en misas y en misiones de evangelización y servicio de los colegios de la congregación,2 El Buen Samaritano y Tres cosas tiene el amor, cantadas en comuniones y entrada eucarística o la fúnebre y elocuente Camino del Viernes Santo, escrita como una alegoría a la pasión de Cristo. Un gran gestor de este proyecto lárico fue el musicalizador de poemas Andrés Opazo (también del Escolasticado de Los Perales) Es también autor de los textos de la Cantata de los Derechos Humanos: Caín y Abel, presentada en la Catedral de Santiago en 1978 a raíz de un Simposio Internacional de Derechos Humanos organizado por el arzobispado de Santiago encabezado por el Cardenal Raúl Silva Henríquez y la Vicaria de la Solidaridad. En esta obra también participó en la composición musical Alejandro Guarello, en la declamación de los textos Roberto Parada y en la instrumentalización el Grupo Ortiga y el coro de Waldo Aránguiz. Por otra parte, en ánimo de evangelización, Esteban Gumucio escribió una serie de cartas y homilías, las cuales el sacerdote y periodista Enríque Moreno SS.CC. ha recopilado y editado con ayuda de la Fundación Coudrin.