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Santos Victorico y Fusciano, mártires

Fusiano

La leyenda de estos mártires cuenta que Fusiano y Victorico eran unos misioneros romanos que partieron a las Galias al mismo tiempo que san Quintín y se dedicaron a evangelizar a los mórinos (morini). Victorico se estableció en Boulogne, y Fusiano en Thérouanne, o más bien dicho en el pueblecito de Helfaut, donde construyó una pequeña iglesia. Ambos santos tuvieron que hacer frente a la oposición de los galos y de los romanos, pero lograron convertir a muchos paganos. Al cabo de algún tiempo, visitaron juntos a san Quintín; pero, como en Amiens la persecución estuviese en todo su furor, se dirigieron a Sains, donde se alojaron en casa de un anciano llamado Genciano, un pagano que veía con buenos ojos el cristianismo. Hablando con él, los dos misioneros se enteraron de que san Quintín había sido martirizado hacía seis semanas.

El gobernador Ricciovaro, tuvo noticia de que en Sains había dos sacerdotes cristianos y partió a buscarlos con un pelotón de soldados. Genciano le recibió con la espada desenvainada, le reprendió por perseguir a los cristianos y le dijo que estaba pronto a morir por el verdadero Dios. Ricciovaro le mandó decapitar allí mismo. Fusiano y Victorico fueron conducidos a Amiens. Como se negasen a abjurar de la fe, a pesar de las torturas a las que fueron sometidos, Ricciovaro los mandó decapitar en Saint-Fuscien-aux-Bois. Una de las versiones de la leyenda relata que Fusiano y Víctorico, después de la ejecución, se echaron a caminar, y que Ricciovaro se volvió loco ante tal espectáculo. Existen varias versiones de estas actas tan extravagantes. Se trata claramente de una fábula basada en la leyenda no menos increíble de san Quintín; pero, como el Martyrologium Hieronymianum menciona a san Fusiano y sus compañeros, hay cierta garantía de que su martirio haya tenido realmente lugar en el sitio indicado, auqneu el Martirologio Romano actual no inscribe a Genciano sino solamente a los dos misioneros.

El texto de la leyenda puede verse en Mémoires de la Société des antiquaires de Picardie, vol. XVIII (1861), pp. 23-43. Duchesne estudia el punto en Fastes Episcopaux, vol. III, pp. 141-152.
La imagen reproduce una vidriera de Sains-en-Amiénois (Somme), de la iglesia de San Fusciano, Victorico y Gaciano, que representa la traslación de las reliquias de los mártires en época de la invasión normanda, por Gérard Ansart y Atelier Pasquier, 1948. Fotog.: Thierry Lefébure, 2007. © Inventaire général du patrimoine culturel, Région Picardie.