Envía, Señor, tu Espíritu y renueva toda la tie-----rra.
Bendice al Señor, alma mía.
¡Señor, mi Dios, qué grande eres!
De esplendor y majestad te vistes
y te envuelves con manto de luz.
La tierra sobre sus cimientos
afirmaste y no se moverá;
como un manto la cubrió el océano,
a las montañas tapaban las aguas.
Haces brotar fuentes en los valles,
sus aguas corren por quebradas.
Junto a ellas las aves del cielo
hacen oír su canto entre las ramas.
¡Qué variadas son tus obras!
¡Todo lo hiciste con sabiduría,
de tus criaturas la tierra está llena!
¡Alma mía bendice al Señor!