Señor tú me conoces
Señor tú conoces mi mal,
cómo podré pedir algo que tú ya sabes.
Tú que conoces mi inquietud,
conoces cada entrega en mí, cada tropiezo.
Me cuesta mantener el rumbo
vacila mi fe al andar,
pero el amor que en mí provocas me hace continuar.
En noches cuando el miedo llega
me cubre tu amanecer,
"Sigue caminando -me dices- no te dejaré perder."
Debo aceptar mi condición,
soy un hombre que está preso de sus pecados.
Tú Jesús me liberarás,
sólo me pides que ame y seré perdonado.
Te daré gracias de aquí en más,
mi corazón sólo quiere alabar tu nombre.
Pastor, Señor, Dios, Hombre y Rey,
tú me bendices al pedirme que te siga.