Buen Próspero, escogido por Dios como mensajero de su Reino y portador de bienestar y prosperidad. Me encomiendo a tu cuidado y pongo en tus manos mi petición... (realiza la petición) Nos enseña el Evangelio de Nuestro Señor que nada es imposible si se busca con una fe recta, y tú eres testigo de que por la gracia y el poder de Dios podemos tener prosperidad y bienestar, y hacernos merecedores de bienes espirituales y materiales. Ruega a la Divina Providencia, proveedora de todo bien, que yo tenga una fe recta, una esperanza cierta, un amor perfecto, acierto y conocimiento para cumplir los mandamientos de Dios. Amén.   Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén Especial de San Próspero de Aquitania