¡Oh Dios, Padre de misericordia!, que liberas a los oprimidos y consuelas a los necesitados, padre bondadoso que nos diste a Santa Josefina Bakhita como hermana universal y modelo evangélico de fidelidad sencilla y de activa caridad, y la enriqueciste con tantos dones y virtudes y dotaste de tan fuerte y profunda fe que ninguno de los tantos obstáculos que encontró en su camino lograron abatirla y nos dejó un noble ejemplo de santidad enseñándonos que la virtud y la perfección están al alcance de todos, danos también a nosotros creer y amar según nos enseña el Evangelio. Padre escucha la oración de todo el que invoca con fe la intercesión de santa Josefina Bakhita, y concédenos por su mediación solución para lo que hoy nos desespera y oprime el corazón: (pedir lo que se quiere conseguir). Santa Josefina, tú que encontraste a nuestro Señor y no te cesabas de decir: “… He dado todo a mi Señor: El cuidará de mi...” …“María me protegía antes que yo la conociese!...”, ruega por nosotros y lleva nuestras suplicas ante Ellos, pídeles que nos cuiden en nuestras dificultades y carencias, que nos ayuden en nuestros fracasos y desgracias, y que crezcamos en su amor y en el amor de todos nuestros hermanos, sin distinción de sexo, edad, raza, color, ni condición social y que nos otorguen la gracia de un corazón misericordioso como el tuyo, un corazón tan grande que sea capaz de perdonar aún a quien le causo tanto daño, un corazón capaz de vencer todo el mal con la poderoso auxilio de la fuerza del bien. ¡Santa Bakhita, ruega por nosotros! Así sea.