Niña de Dios, tú que has conocido tan pronto la dureza y el cansancio, el dolor y las breves alegrías de la vida; tú que has sido pobre y huérfana, y que has amado al prójimo incansablemente, haciéndote sierva humilde y diligente; tú que has sido buena sin enorgullecerte y que has amado al Amor por encima de todo lo demás; tú que has derramado tu sangre por no traicionar al Señor, y que has perdonado a tu asesino, deseando para él, el paraíso, intercede y ruega por nosotros al Padre, para que digamos “SÍ”  al designio de Dios sobre nosotros.   Tú que eres amiga de Dios y lo ves cara a cara, consíguenos de Él el favor especial que te pedimos:   (hacer la petición)    Te agradecemos, Santa María Goretti, Niña de Dios, el amor a Dios y a los hermanos que has sembrado ya en nuestro corazón.   Amén.   Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.