Oh gloriosa santa Úrsula, ¡bendita Mártir de Jesucristo! Virgen invencible y fuerte, que despreciando las riquezas y dignidades de este mundo por amor a Dios, fuiste tan feliz como para dar tu vida por El, ayuda a los que con fe recurrimos a ti,  ayuda a tus devotos en la vida y en la muerte, acógeme bajo tu poderosa protección y líbrame de los peligros del mundo. Santa Úrsula bendita, que guiando a once mil vírgenes hacia un destino incierto y no deseado, infundiste esperanza en sus corazones atribulados y animada de un valeroso espíritu y fervoroso celo, supiste resistir las amenazas del tirano y preferiste el martirio cruel y la muerte antes que faltar a fe de tu divino Esposo, concédeme encontrar la felicidad que ansío, intercede, te ruego, ante el trono de Dios y preséntale mis suplicas, mis dificultades y problemas en el amor, para que me auxilie y me alcance lo que hoy tanto preciso: (hacer la petición). ¡Oh gloriosa mártir santa Úrsula! cuya muerte fue un acto de la caridad más perfecta, ruega por mi ante el Señor y consigue que mis peticiones sean atendidas, pídele que me favorezca en mis necesidades amorosas que alivie mis penas y sufrimientos, y que, en su misericordia, me alcance lo que a bien convenga a mi alma en esta vida, y por la gloria de los cielos en la otra, en el nombre de Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo.  Amén.