Señor, tú que has suscitado en tu Iglesia a tu apóstol San Juan Bosco, y destacado entre sus colaboradores al Beato Miguel Rúa, primer discípulo, entusiasta y atento, siempre colaborador fiel incansable y austero, y después sucesor inflamado de celo paterno hacia toda la Familia Salesiana, volcada al bien de los jóvenes, haz que siguiendo su ejemplo nos adhiramos totalmente a ti, de modo que seamos portadores de tu amor a los jóvenes, especialmente los más pobres. Amén