Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, te suplicamos, para que, sirviendo fielmente al Evangelio a ejemplo del bienaventurado sacerdote José de Anchieta, hecho todo a todos, nos esforcemos por ganar para ti a nuestros hermanos en la caridad de Cristo, que vive y reina. Te pedimos, Señor, que santifiques con tu bendición las ofrendas que te presentamos en la memoria de San José de Anchieta, y fortalezcas nuestra voluntad en el servicio de anunciar el Evangelio de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Que vive y reina. Amén.