San Alberto Hurtado, amigo de los patroncitos de los que no tienen casa y sienten hambre y frío.   Les diste el Hogar de Cristo, les regalaste tu abrigo, los quisiste como hermanos, los trataste con cariño.   Nos enseñaste a ayudar a hacer la vida más buena… Eso es solidaridad, y hay que dar hasta que duela.   Amén   Fuente: padrealbertohurtado.cl