Santa Kinga o Cunegunda, virgen

24 de julio

Cunegunda, cuyo nombre en húngaro era Kinga, nació en 1224. Era hija de Bela IV, rey de Hungría, y sobrina de santa Isabel. Su madre, que había sufrido mucho en otros partos, la dio a luz con gran facilidad. Se cuentan, además, otros sucesos extraordinarios menos verosímiles sobre el nacimiento y la infancia de Cunegunda: por ejemplo, se dice que su primer grito fue una alabanza a la Virgen Santísima. Cunegunda se educó en la corte, donde «aprendió el latín y el temor de Dios». A los dieciséis años, contrajo matrimonio con Boleslao V de Polonia. Aunque había aceptado casarse, la noche de bodas pidió al rey que viviesen como hermanos, pues había consagrado a Dios su virginidad. Boleslao aceptó el pacto por un año, al cabo del cual ambos hicieron voto de virginidad perpetua ante el obispo de Cracovia. Por eso se conoce a Boleslao con el nombre de «el casto».

La reina llevaba una vida muy austera; vestía una camisa de cerda debajo de los brocados y consagraba la mayor parte del tiempo a atender a los enfermos y necesitados. Cuando Boleslao murió, en 1279, Cunegunda se negó a aceptar la regencia e ingresó en el convento de las Clarisas Pobres en Sandbeck. Allí permaneció hasta su muerte, ocurrida el 24 de julio de 1292. La santa construyó iglesias y hospitales, pagó los gastos de los capítulos de los Frailes Menores y rescató a muchos cristianos de mano de los turcos. En 1287, los tártaros invadieron Polonia; las religiosas de Sandbeck tuvieron que refugiarse en el castillo de Pyenín; gracias a las oraciones de Cunegunda, los atacantes levantaron el sitio de dicha fortaleza. Dios bendijo los últimos años de la santa con muchos milagros y gracias sobrenaturales. El culto de Cunegunda fue aprobado en 1690 y fue canonizada formalmente por SS Juan Pablo II en Polonia, el 16 de junio de 1999. Puede leerse aquí la homilía de la misa de canonización.

Existen dos biografías medievales de la santa. La primera, erróneamente atribuida a un franciscano llamado Estanislao, fue publicada en Monumenta Polon. histor., vol. IV, pp. 682-744. La segunda, escrita por Jan Dugloz, puede verse en Acta Sanctorum, julio, vol. V. El «Decretum Super Virtutibus» para la canonización, que puede leerse en AAS 91(1999) pág 461ss., contiene un resumen biográfico en latín, en el mismo volumen de Acta, pág 1173ss., se explica el milagro que se ha tenido presente para la canonización.