
Comunidad católica en español
Cantar, rezar y crecer en la fe
Cancionero, oraciones, santos y voces de la comunidad — gratis, claro y en un solo lugar.
401 personas ya cantan y guardan canciones con nosotros
Evangelio de hoy
“Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”
Reflexión
Los evangelistas Mateo y Lucas (cf. Mt 11, 25-30 y Lc 10, 21-22) nos transmitieron una «joya» de la oración de Jesús, que se suele llamar Himno de júbilo o Himno de júbilo mesiánico. Se trata de una oración de reconocimiento y de alabanza, como hemos escuchado. (…) Jesús se dirige a Dios llamándolo «Padre». Este término expresa la conciencia y la certeza de Jesús de ser «el Hijo», en íntima y constante comunión con él, y este es el punto central y la fuente de toda oración de Jesús. Lo vemos claramente en la última parte del Himno, que ilumina todo el texto. Jesús dice: «Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Lc 10, 22). (…) Hagámonos ahora la pregunta: ¿a quién quiere revelar el Hijo los misterios de Dios? Al comienzo del Himno Jesús expresa su alegría porque la voluntad del Padre es mantener estas cosas ocultas a los doctos y los sabios y revelarlas a los pequeños (cf. Lc 10, 21). (…) La revelación divina no tiene lugar según la lógica terrena, para la cual son los hombres cultos y poderosos los que poseen los conocimientos importantes y los transmiten a la gente más sencilla, a los pequeños. Dios ha usado un estilo muy diferente: los destinatarios de su comunicación han sido precisamente los «pequeños». Esta es la voluntad del Padre, y el Hijo la comparte con gozo. (Benedicto XVI - Audiencia general, 7 de diciembre de 2011)
Hoy
Para cantar en la misa de hoy
La comunidad está cantando
Las más guardadas estos días
Repertorios
Listas para el coro
Descubrir
Qué ver esta semana
Voces
A quién seguir
¿Falta una canción?
Proponela y aparece en el cancionero. También podés armar una lista y pasarla al coro.












