Por Equipo Creemos ·
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"Hacerse rico ante Dios": el Evangelio de hoy contra la avaricia
Lucas 12, 13-21: la parábola del rico necio, y una invitación a acumular lo que sí vale
Hoy, lunes 19 de octubre, alguien le pide a Jesús que meta mano en una pelea de herencia. Jesús no entra al juicio familiar: se da vuelta hacia la multitud y pone el dedo en la llaga.
"Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea." (Lc 12, 15)
El rico que construía graneros
Después viene la parábola: un hombre tiene una cosecha enorme. En vez de agradecer o compartir, solo piensa en sí mismo: derribar graneros, levantar otros más grandes, guardar todo y después "descansar, comer, beber y darse a la buena vida".
Dios le responde con una palabra dura: "¡Insensato!" Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán tus bienes?
No es un ataque a tener trabajo, casa o ahorro. Es un aviso contra hacer del acumular el sentido de la vida. El problema del rico no es la cosecha: es que su horizonte terminaba en el granero.
¿Qué es ser rico ante Dios?
Jesús cierra así: lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí y no se hace rico de lo que vale ante Dios (Lc 12, 21).
La primera lectura (Efesios 2, 1-10) pone el contraste: estábamos muertos por nuestros pecados, y por pura generosidad de Dios recibimos vida en Cristo. La salvación no se compra ni se acumula; es don. Somos "hechura de Dios", creados para el bien que Él ya preparó.
León XIV, en la homilía del Jubileo de la Juventud (3 de agosto de 2025), lo dijo con claridad: la plenitud no depende de lo que acumulamos; está unida a lo que sabemos acoger y compartir con alegría. Comprar, acumular y consumir no alcanzan: hace falta alzar la mirada a lo que une con Dios y con los hermanos.
Hoy la Iglesia también recuerda a san Pablo de la Cruz y a los santos Juan de Brébeuf, Isaac Jogues y compañeros mártires: vidas que no midieron el éxito por el granero, sino por la entrega.
Para vivir hoy
- Revisá un "granero": ¿qué estás acumulando (plata, likes, control, seguridad) como si ahí estuviera tu vida?
- Compartí algo concreto: tiempo, un favor, una plata chica, una comida. Que no quede solo en idea.
- Rezá el Magnificat: María canta que Dios "a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos".
- Entregá el día con una canción como Todo es tuyo: lo que tengo y lo que soy, en sus manos.
Que hoy podamos hacernos ricos ante Dios: con gracia recibida, con corazón libre y con las manos abiertas. 🙏
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Abajo tenés el Evangelio completo del día, canciones para rezar el compartir y la entrega, el Magnificat, y un texto de apologética sobre la salvación como don de Dios (no como acumulación nuestra).