PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓN DE LA FE · El Credo (artículos de la fe) · 412

¿En que se fundamenta la igualdad entre los hombres?

La dignidad y los derechos fundamentales de todos los hombres

La igual dignidad y los derechos fundamentales son inherentes a todos los seres humanos, ya que han sido creados a imagen del único Dios y dotados de una misma alma racional. Esto implica que tienen la misma naturaleza y origen, y están llamados en Cristo, el único Salvador, a la misma bienaventuranza divina.

La naturaleza y el origen común

La naturaleza y el origen común de todos los hombres se basa en su creación a imagen de Dios, como se expresa en el libro del Génesis: "Dijo entonces Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza" (Génesis 1, 26). Esta naturaleza y origen común les confiere a todos los seres humanos una dignidad y unos derechos fundamentales que deben ser respetados y protegidos.

La llamada a la bienaventuranza divina

La llamada a la bienaventuranza divina es una invitación a todos los hombres a participar en la vida de Dios, a través de la fe en Cristo, el único Salvador. Como se expresa en la Biblia: "Porque de él, y por él, y para él son todas las cosas" (Romanos 11, 36). Esta llamada a la bienaventuranza divina es universal y se dirige a todos los seres humanos, sin distinción de raza, condición social o credo.

Referencias

1934-1935, 1945