PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓN DE LA FE · El Credo (artículos de la fe) · 342
¿Es el Matrimonio una obligación para todos?
El Matrimonio y la Vocación al Celibato
La libertad de elegir
El Matrimonio no es una obligación para todos. En particular, Dios llama a algunos hombres y mujeres a seguir a Jesús por el camino de la virginidad o del celibato por el Reino de los cielos. Estos renuncian al gran bien del Matrimonio para ocuparse de las cosas del Señor, tratando de agradarle, y se convierten en signo de la primacía absoluta del amor de Cristo y de la ardiente esperanza de su vuelta gloriosa.
La elección del celibato
La elección del celibato es un llamado a dedicarse por completo a la búsqueda de la santidad y a la obra de la Iglesia. En este sentido, la virginidad y el celibato son un don y una gracia que permiten a quienes los eligen vivir de manera más intensa su relación con Dios y con la Iglesia.
El significado espiritual
La renuncia al Matrimonio y a la familia terrenal se hace en favor de una unión más estrecha con Dios y con la comunidad eclesial. Esto no disminuye el valor del Matrimonio, sino que destaca la importancia de la espiritualidad y la dedicación a la fe.
La esperanza en la vuelta de Cristo
La vida de celibato se vive con la ardiente esperanza de la vuelta gloriosa de Cristo. Esta esperanza se convierte en el motor de la dedicación y el sacrificio, y en el signo de la absoluta prioridad del Reino de los Cielos en la vida del creyente.
Como dice San Pablo: "El que no tiene esposa, se preocupa por las cosas del Señor, cómo agradar al Señor" (1 Cor 7, 32).
- La dedicación a la oración y la contemplación
- La atención a los pobres y a los necesitados
- La búsqueda de la justicia y la paz en el mundo Estos son solo algunos ejemplos de cómo se puede vivir la vocación al celibato de manera plena y significativa.
1618-1620