PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓN DE LA FE · El Credo (artículos de la fe) · 371

¿Las pasiones son moralmente buenas o malas?

Las pasiones y la moralidad

Las pasiones, en cuanto impulsos de la sensibilidad, no son en sí mismas ni buenas ni malas; son buenas cuando contribuyen a una acción buena, y son malas en caso contrario. Pueden ser asumidas en las virtudes o pervertidas en los vicios.

La relación entre pasiones y virtudes

Pueden ser asumidas en las virtudes, lo que significa que pueden ser dirigidas hacia el bien y contribuir a una vida virtuosa. Por otro lado, también pueden ser pervertidas en los vicios, lo que ocurre cuando se dejan llevar por el egoísmo y la falta de control.

La importancia de la virtud

La virtud es fundamental para dirigir las pasiones hacia el bien. Como se enseña en la Escritura, "el que domina su espíritu es más fuerte que el que toma una ciudad" (Proverbios 16, 32). Al cultivar la virtud, podemos aprender a controlar nuestras pasiones y dirigirlas hacia el bien.

La conexión con la fe

La fe también juega un papel importante en la relación entre las pasiones y la virtud. Como dice San Pablo, "la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven" (Hebreos 11, 1). La fe nos ayuda a mantenernos enfocados en lo que es verdaderamente importante y a no dejarnos llevar por las pasiones que nos alejan de Dios.

Referencias

1767-1770, 1773-1775