PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓN DE LA FE · El Credo (artículos de la fe) · 468

¿Para qué sirve una pena?

La pena y su objetivo

La pena impuesta por la autoridad pública tiene como objetivo reparar el desorden introducido por la culpa, defender el orden público y la seguridad de las personas, y contribuir a la corrección del culpable.

Origen de la pena

Una pena justa debe tener como fin la protección de la sociedad y la rehabilitación del culpable, según las enseñanzas de la Iglesia Católica.

Características de la pena

Las penas deben ser proporcionales al delito cometido y no deben ser crueles ni inhumanas, sino que deben buscar la restauración de la justicia y la reconciliación.

La perspectiva cristiana

Desde una perspectiva cristiana, la pena debe buscar la conversión y la redención del culpable, como se enseña en la Biblia: > "No hay condenación para los que están en Cristo Jesús" (Romanos 8, 1).

La misericordia y la justicia

La Iglesia Católica enseña que la misericordia y la justicia deben ir de la mano en la aplicación de las penas, como se refleja en las enseñanzas de Jesucristo: "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7, 1).

Conclusión

En resumen, la pena debe ser un instrumento de justicia y reconciliación, que busque la restauración del orden social y la conversión del culpable, según las enseñanzas de la Iglesia Católica.

Referencias

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