San Edmundo Arrowsmith, presbítero y mártir

28 de agosto

Hagiografía

Catholic Encyclopedia

Elogio
Elogio: En Lancaster, también en Inglaterra, san Edmundo Arrowsmith, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, que, oriundo del mismo ducado, después de pasar muchos años entregado al cuidado pastoral en su patria, durante el reinado de Carlos I, por ser sacerdote y haber llevado a muchos a la fe católica, fue condenado a morir en la horca, con la oposición incluso de los mismos protestantes del lugar.

Nacimiento
1585

Muerte
1628

Grupo
Mártires de la persecución en Inglaterra (1535 - 1681)

Reino Unido (UK)

Cancionización

B: Pío XI 15 dic 1929 - C: Pablo VI 25 oct 1970

San Edmundo Arrowsmith, presbítero y mártir
Biografía

Nacido en 1585 en Haydock, es un mártir de gran reputación entre el pueblo devoto por la gran cantidad de favores, espirituales y temporales, realizados sobre todo a través de su «santa mano», reliquia que se conserva y venera en la iglesia de St. Oswald, Ashton, cerca del lugar de nacimiento del santo. Sus padres sufrieron mucho por ser católicos, y él mismo conservaba desde niño el recuerdo de una noche en que tuvo que huir en ropa de dormir, cuando los perseguidores llevaron a sus padres a la cárcel de Lancaster. Ingresó en 1605 en el Colegio de Douai, pero la mala salud le obligó a interrumpir los estudios. Sin embargo, fue ordenado sacerdote en 1612. El escenario de su trabajo misionero fue Lancashire, en lo que sobresalía por su «fervor, entusiasmo y gran discresión».

Capturado, posiblemente en 1622, fue llevado ante Bridgeman, obispo protestante de Chester, y mantuvo con él y sus ministros una animada discusión. Recuperó su libertad e ingresó en 1623 a los Jesuitas, e hizo el noviciado en la Misión, retirándose a Essex para un retiro espiritual. Fue traicionado por falsos hermanos, y juzgado en Lancaster en 1628, y fue encontrado culpable de alta traición por ser sacerdote jesuita y un «seductor religioso»- Su compañero de prisión, el P. John Southworth, después también mártir, lo absolvió antes de que el santo emprendiera el viaje a la acostumbrada carnicería en la que dio su martirio.

Traducido para ETF del artículo de P.W.F. Ryan, basado en las «Memories of Missionary Priests» de Challoner, y otras fuentes.