115%
Anoche tuve un sueño,
soñé que caminaba
por la playa con el Señor.
En la arena había impresas
dos pares de pisadas:
las mías y las de Dios.
En mis peores momentos
yo clavé mi mirada
y había un solo par de pisadas.
Entonces pregunté al Señor
por qué me había dejado
cuando estaba más lastimado.
Y el Señor me dijo: "Hijo mío yo te amo
y jamás te dejaría abandonado.
En tus peores momentos,
cuando había un solo par de pisadas
Yo te había cargado en mi brazos,
mientras te acariciaba."