115%
Dichoso el hombre que piensa en la sabiduría.
Dichoso el hombre que piensa en la sabiduría
y pretende la prudencia,
el que presta atención a sus caminos
y se fija en sus sendas.
Sale tras ella a espiarla
y acecha junto a su portal.
Mira por sus ventanas
y escucha a su puerta.
Acampa junto a su casa
y clava sus estacas junto a su pared,
pone su tienda junto a ella
y se acomoda como un buen vecino.
Pone nido en su ramaje
y mora entre su fronda,
se protege del bochorno a su sombra
y habita en su morada.