Por Equipo Creemos · ·
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Dejate curar por Jesús: el Evangelio de hoy y las heridas que no sanan solas
En Lucas 14, Jesús cura en sábado frente a quienes lo espiaban. Una invitación a abrirle el corazón, perdonar y animarse a la reconciliación.
Un sábado, una mesa y un enfermo
El Evangelio de hoy (Lucas 14, 1-6) nos sienta a la mesa en casa de un jefe de los fariseos. Es sábado, todos miran a Jesús con desconfianza y, enfrente de Él, hay un hombre enfermo. Jesús hace una pregunta simple: "¿Está permitido curar en sábado o no?". Nadie contesta. Entonces lo toca, lo cura y lo despide en paz.
La escena es corta pero tiene mucho para decirnos. Para Jesús, la persona herida que tiene delante vale más que cualquier excusa para no actuar.
Todos tenemos heridas
Comentando este pasaje, el Papa Francisco decía algo muy concreto: todos cargamos heridas espirituales. Hay pecados, enemistades, celos y peleas familiares que arrastramos durante años "por una estupidez". Su consejo fue directo: "dejaos curar por Jesús" (Homilía en la parroquia San Michele Arcangelo, Pietralata, 8 de febrero de 2015).
Capaz que hoy te reconocés en alguna de estas:
- Un hermano, un amigo o un familiar con quien ya no hablás.
- Un rencor que vuelve cada vez que te acordás de algo que te hicieron.
- Un pecado que te pesa y que venís postergando llevar a la confesión.
- Una herida que tapás con actividad, pantallas o silencio.
¿Cómo abrir el corazón?
Francisco respondía: rezando. No hace falta tener las palabras justas. Alcanza con algo tan simple como "Señor, curá esta herida". Te dejamos algunos pasos concretos para este fin de semana:
- Nombrá la herida delante de Dios, con honestidad.
- Rezá por esa persona, aunque te cueste.
- Buscá el sacramento de la Reconciliación. Podés prepararte con el Acto de contrición.
- Dá un paso pequeño, como un mensaje, un saludo o una llamada. La paz se construye de a poco.
Una oración para empezar
San Pablo, en la primera lectura de hoy (Filipenses 1), pide que nuestro amor "siga creciendo más y más". Ese crecimiento empieza cuando dejamos que Jesús toque lo que está enfermo en nosotros. Para rezarlo hoy, te sugerimos la oración "Hazme un instrumento de tu paz".
Para rezar cantando
- La Fila (Hakuna Group Music), para preparar el corazón antes de comulgar: "una palabra tuya bastará para sanarme".
- Debes primero perdonar (Martín Valverde).
- Me has vuelto a perdonar y Tú que siempre nos perdonas, ideales para el acto penitencial.
- Zamba del perdón, con raíz bien nuestra.
Todas tienen letra y acordes en el cancionero de Creemos, listas para tu grupo o tu coro.
Jesús no se quedó mirando. Tocó y curó. Hoy quiere hacer lo mismo con vos.