Cargando Misa y liturgia
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23 de septiembre de 2026 · TIEMPO ORDINARIO
Momento 1
Señal de la cruz. El sacerdote saluda a la asamblea y se introduce la celebración del día.
23 de septiembre
SAN PÍO DE PIETRELCINA (M)
Blanco
Del Martirologio Romano
Memoria de san Pío de Pietrelcina (Francisco) Forgione, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que, en el convento de San Giovanni Rotondo, en la región italiana de Apulia, se dedicó a la dirección espiritual de los fieles y a la reconciliación de los penitentes, mostrando una atención particular hacia los pobres y necesitados. Terminó en este día su peregrinación terrena, configurándose con Cristo crucificado (1968).
Antífona de entrada Cf. Sal 15, 5-6
El Señor es mi herencia y mi cáliz; tú me entregas mi herencia.
ORACIÓN
Momento 2
Se invita a reconocer los pecados. Puede usarse el «Yo confieso», las invocaciones Kyrie u otra fórmula. Como ayuda para rezar:
Acto de contrición
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de todo lo malo que he hecho y de todo lo bueno que he dejado de hacer, porque pecando te he ofendido a Ti, que eres el sumo Bien y digno de ser amado sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, no volver a pecar y evitar las ocasiones de pecado. Amén.
Momento 3
Los domingos (fuera de Adviento y Cuaresma) y en las solemnidades se canta o recita el himno «Gloria a Dios en el cielo».
No me des pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria
Lectura del libro de los Proverbios 30, 5-9
Toda palabra de Dios es acrisolada, Dios es un escudo para el que se refugia en Él. No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso. Hay dos cosas que yo te pido, no me las niegues antes que muera: aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria, no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: “¿Quién es el Señor?”, o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el Nombre de mi Dios.
Palabra de Dios.
Momento 4
El sacerdote invita a orar en silencio y concluye con la oración propia del día.
Dios todopoderoso y eterno, que concediste al presbítero san Pío de Pietrelcina la gracia singular de participar en la cruz de tu Hijo y, por su ministerio, renovaste las maravillas de tu misericordia; concédenos, por su intercesión que lleguemos felizmente a la
Momento 5
Lecturas, salmo y Evangelio propios de este día.
Momento 6
El sacerdote o el diácono explica la Palabra y la acerca a la vida de la asamblea.
Momento 7
Los domingos y solemnidades se recita el Credo. En muchas comunidades se usa el niceno; como texto para rezar, el de los Apóstoles:
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Momento 8
La asamblea ora por la Iglesia, el mundo, los que sufren y la comunidad local.
Momento 9
Presentación de los dones, prefación, Santo y plegaria eucarística. El sacerdote pronuncia las palabras de la consagración.
Momento 10
El sacerdote invita: «Fieles a la recomendación del Salvador…». Todos rezan:
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Momento 11
«La paz del Señor esté siempre con vosotros.» — «Y con tu espíritu.» Se puede intercambiar un signo de paz.
Momento 12
Mientras se parte el pan se canta o recita el Cordero de Dios.
Momento 13
«Este es el Cordero de Dios…» — «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.»
Momento 14
Oración después de la comunión, bendición y envío: «Podéis ir en paz.» — «Demos gracias a Dios.»