Cargando Misa y liturgia
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5 de septiembre de 2026 · TIEMPO ORDINARIO
Momento 1
Señal de la cruz. El sacerdote saluda a la asamblea y se introduce la celebración del día.
SANTA MARÍA EN SÁBADO
Blanco
Antífona de entrada
Floreció el tronco de Jesé: la Virgen concibió a Dios y al hombre; Dios restituyó la paz para reconciliar en sí el cielo y la tierra.
ORACIÓN
Momento 2
Se invita a reconocer los pecados. Puede usarse el «Yo confieso», las invocaciones Kyrie u otra fórmula. Como ayuda para rezar:
Acto de contrición
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de todo lo malo que he hecho y de todo lo bueno que he dejado de hacer, porque pecando te he ofendido a Ti, que eres el sumo Bien y digno de ser amado sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, no volver a pecar y evitar las ocasiones de pecado. Amén.
Momento 3
Los domingos (fuera de Adviento y Cuaresma) y en las solemnidades se canta o recita el himno «Gloria a Dios en el cielo».
Momento 4
El sacerdote invita a orar en silencio y concluye con la oración propia del día.
Te suplicamos, Dios nuestro, que nos ayude la gloriosa intercesión de la santísima Virgen María, y, librándonos de todo peligro, nos concedas vivir en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Sufrimos hambre, sed y frío
Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 4, 6b-16
Hermanos:
Yo les puse mi ejemplo y el de Apolo, a fin de que aprendan de nosotros el refrán: "No vayamos más allá de lo que está escrito", y así nadie tome partido orgullosamente en favor de uno contra otro. En efecto, ¿con qué derecho te distingues de los demás? ¿Y qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorias como si no lo hubieras recibido? ¡Será que ustedes ya están satisfechos! ¡Será que se han enriquecido o que se han convertido en reyes, sin necesidad de nosotros! ¡Ojalá que así fuera, para que nosotros pudiéramos reinar con ustedes!
Pienso que a nosotros, los Apóstoles, Dios nos ha puesto en el último lugar, como condenados a muerte, ya que hemos llegado a ser un espectáculo para el mundo, para los ángeles y los hombres. Nosotros somos tenidos por necios, a causa de Cristo, y en cambio, ustedes son sensatos en Cristo. Nosotros somos débiles, y ustedes, fuertes. Ustedes gozan de prestigio, y nosotros somos despreciados. Hasta ahora sufrimos hambre, sed y frío. Somos maltratados y vivimos errantes. Nos agotamos, trabajando con nuestras manos. Nos insultan y deseamos el bien. Padecemos persecución y la soportamos. Nos calumnian y consolamos a los demás.
Hemos llegado a ser como la basura del mundo, objeto de desprecio para todos hasta el día de hoy. No les escribo estas cosas para avergonzarlos, sino para reprenderlos como a hijos muy queridos. Porque, aunque tengan diez mil preceptores en Cristo, no tienen muchos padres: soy yo el que los ha engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación de la Buena Noticia. Les ruego, por lo tanto, que sigan mi ejemplo.
Palabra de Dios.
Momento 5
Lecturas, salmo y Evangelio propios de este día.
Momento 6
El sacerdote o el diácono explica la Palabra y la acerca a la vida de la asamblea.
Momento 7
Los domingos y solemnidades se recita el Credo. En muchas comunidades se usa el niceno; como texto para rezar, el de los Apóstoles:
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Momento 8
La asamblea ora por la Iglesia, el mundo, los que sufren y la comunidad local.
Momento 9
Presentación de los dones, prefación, Santo y plegaria eucarística. El sacerdote pronuncia las palabras de la consagración.
Momento 10
El sacerdote invita: «Fieles a la recomendación del Salvador…». Todos rezan:
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Momento 11
«La paz del Señor esté siempre con vosotros.» — «Y con tu espíritu.» Se puede intercambiar un signo de paz.
Momento 12
Mientras se parte el pan se canta o recita el Cordero de Dios.
Momento 13
«Este es el Cordero de Dios…» — «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.»
Momento 14
Oración después de la comunión, bendición y envío: «Podéis ir en paz.» — «Demos gracias a Dios.»